14 junio 2008

DEL CREPÚSCULO LENTO NACERÁ EL ROCÍO

Hoy tengo uno de esos días que te levantas con un recuerdo, o tal vez fue un sueño, y una canción te machaca la cabeza y te sale constantemente, en la ducha, afeitándote, mientras "giñas" y esperas que sube el café o viceversa, todo el día en tu cabeza...

Que importa si es largo el camino
del crepúsculo lento, nacerá el rocío
segando el abrojo y el cardo
mañana compañero, florecerá el trigo.
Cuando el trueno es amor
y el relámpago es vida
y la lluvia es la luz.
Que importa si pierdo mañana
si gané libertad , para mis hijos
el ayer no es el hoy ni el maña
que es tiempo pasado.
Cuando el trueno es amor
y el relámpago es vida
y la lluvia es la luz.

Corría el año 1975 cuando mi primo Carlos me comentó que iban a tocar en A Coruña unos tíos que se llamaban TRIANA; Rock con etiquetas de aquellos tiempos "rock andaluz", cuando sigo pensando que el rock no tiene fronteras.

Había escuchado algo en la radio pero no me entusiasmaban, yo andaba por el gusto musical dándole vueltas a Santana, Led Zeppelin y cosas así; mi primo apareció por casa y me dijo ¡te vienes!; tocaban en un sitio reducido en un edificio que hay lindando con los jardines de San Carlos, creo recordar que allí hay o había un museo o algo parecido. Un sitio reducido y ellos tres en el medio desgranando su música, poco público, todo muy intimo, me engancharon, desde ese día para mí el mejor grupo de España.

De "cuando en vez" pongo en el gira algún vinilo y hoy le tocó a su segundo trabajo "Hijos del agobio", por que fue esta canción que arriba escribo en negrita la "cantinela que se me vino a la cabeza esta mañana", además de un montón de recuerdos de cuando estuve por Algeciras recalando cada semana durante un verano (1977); pues iba de alumno en prácticas en un barco de la desaparecida Campsa llamado "Camporrubio", bonito barco de puente al medio que me llevo a conocer casi todos los puertos del litoral español.

En Algeciras paraba a tomar las cervezas en un bar del que olvidé su nombre, donde sonaba obsesiva mente TRIANA y allí conocí a otros entusiastas de su música, buena gente, también hay que decir que allí es donde probé por primera vez el efecto de la china mezclada con el rubio pero esa es otra historia.

Pero "ayer no es el hoy ni el mañana que es tiempo pasado" y aun que su música sea tiempo pasado, a los oídos de este medio siglo que escribe suena muy fresca.

La música es lo que tiene si te gusta, aunque seas un simple oyente como yo, te engancha para siempre, TRIANA es una neurona más en mi cerebro.

La foto es de esa época pero en una calle de Tenerife con un compañero de estudios de náutica que me "atopé" ese día, fijaros en las sandalias franciscanas que calzaba.

3 comentarios:

reverweb dijo...

Molaba que pusieras mas imágenes de la época mercantil. ¿Es posible?

Sr. Ben Gunn dijo...

estoy eskaneando fotos, todo llegará
"y llegará la tormenta que anuncia el cielo"
Amaral, esta canción me suena muy parecida a una de Bob Dylan... influencias?

luis dijo...

Impresionantes zapatos de seguridad pero me impresiona mas la barba perimetral y como eras antes del apendice cervezero que te hecahste en los 90, saludos