28 octubre 2010

Cuando no tienes nada, nada tienes que perder, eres invisible...

 Hubo un tiempo en que ibas muy trajeada. En la flor de la vida arrojabas moneditas a los mendigos ¿recuerdas?. La gente ya te avisaba -Ojo, niña, vas a acabar mal -
Tú pensabas que bromeaban y te reías de todo bicho viviente, pero ahora ya bajaste el tono, no pareces tan orgullosa al tener que rebuscar tu próxima comida.

Sí, doña soledad, fuiste al mejor colegio, pero no nos engañemos, te pasabas el día colgada y nadie te enseñó a vivir en la calle y ahora te toca acostumbrarte a eso. Dijiste que jamás transigirías con el vagabundo misterioso, pero ahora entiendes que él no vende coartadas mientras contemplas el vacío de sus ojos y le preguntas si quiere hacer un trato.

Nunca te volviste a ver el ceño de malabaristas y payasos cuando acudían a hacerte sus números. Jamás comprendiste que no conviene dejar que otros vivan en su piel tus emociones.

Montabas el caballo cromado con ese diplomático que llevaba un gato siamés al hombro. Debió de ser muy duro descubrir que no era tan estupendo cuando te sopló todo lo que tenías.

Princesa en el campanario y toda esa gente guapa que bebe convencida de su éxito e intercambia preciosos obsequios, pero más vale que te quites y empeñes el anillo de diamantes.

Te hacía mucha gracia aquel napoleón andrajoso y como se expresaba, vete ahora con él, te llama y no puedes rechazarlo. Cuando no tienes nada, nada tienes que perder, ya eres invisible, no tienes secretos que ocultar.

¿que se siente vagando sin hogar? ¿que se siente al estar sola en la vida? ¿que se siente al ser ignorada como una piedra?

* dura historia que prevalece en el tiempo escrita por un tal Dylan que le puso música y la tituló "like a rolling stone".
Primer tema del vinilo "highway 61 revisited" (1965 dc.)

1 comentario:

Desbrozador dijo...

Bueno... la Soledad de Dylan tenía una prima gallega que se paseaba por las calles de Ourense y se llamaba Dolores. Eran parientes pero no sé si se llegaron a encontrar alguna vez.